Hace ya varios meses (más concretamente, a partir del 7 de mayo pasado) se introdujeron en la lotería Euromillones algunos cambios importantes como un sorteo más por semana, más cantidad de estrellas y otra categoría de premios. Pero, claro, las dos estrellas agregadas cambian radicalmente las probabilidades de acierto.
Hasta antes de los cambios introducidos, el sorteo de la lotería euromillones consistía en acertar 5 números entre 50, y 2 estrellas entre 9, sin importar el orden en que los números se extraían del bombo. Según la cantidad de aciertos, había categorías de premios. La probabilidad de acertar el premio mayor, con ese sistema, era de 1 entre 76 millones, aproximadamente.
Con los cambios introducidos, el tema pasa a ser así: se deben acertar 5 bolas d entre 50, y dos estrellas de entre 11. Es decir, las probabilidades de acertar el primer premio son menores que con el sistema anterior. Bastante menores, por cierto: 1 entre 116.531.800 millones.
Si quisiéramos hacer una proyección en el tiempo, para saber en cuántos años ganaríamos la lotería, jugando en ambos sorteos semanales, la cifra desmoraliza al más pintado: necesitaríamos más de 1 millón de años (104 millones de apuestas durante 52 millones de semanas).
De lo que sí tenemos más probabilidades, con la nueva modalidad, es de acertar alguno de los premios, ya que se ha añadido una categoría. Antes la probabilidad era de 1 en 24, y ahora es de 1 en 13. Pero no todo son alegrías: las categorías inferiores tienen premios de un monto menor al que tenían antes.
En líneas generales, podríamos decir que el monto total de premios que los acertantes pueden llegar a ganar es casi igual al del sistema anterior, sólo que ahora es algo más difícil ganar y se reparte de otro modo, al agregarse una categoría: el 32% va para el primer premio y el 6,5% para la última categoría.

